¿Qué pasó con James Bowen, el padre del gato Bob? Actualizado 2024

¿Qué pasó con James Bowen, el padre del gato Bob Actualizado 2024

Desde que su querido gatito Bob murió atropellado por un coche en junio de 2020, la vida de James Bowen se ha sumido en la desesperación. Recordemos que ya hablé sobre ello en un post en esta web PULSA AQUÍ.

Ahora, el autor y activista de 45 años ha revelado que se ha vuelto a quedar sin hogar tras verse obligado a vender la casa de sus sueños de 500.000 libras que había comprado para él y su gato del alma. Pero vayamos poco a poco, ¿vale?

James Bowen y Bob el gato
James Bowen en una firma de libros junto a Bob.

Un gato callejero llamado Bob, su primer libro, fue un éxito de ventas (más de un millón de ejemplares en Gran Bretaña y llegó a las listas de los más vendidos en todo el mundo). Después vinieron otros libros, una película homónima en 2016 protagonizada por Luke Treadaway en el papel de James (Bob se interpretó a sí mismo en algunas escenas) y una secuela en 2020. Incluso tuvo una serie animada llamada StreetCat Bob (2018).

Como curiosidad te cuento que en el estreno de la primera película en Londres, James y Bob conocieron a Kate Middleton, princesa de Gales, que ha hecho campaña para ayudar a las personas sin hogar y asistió como patrocinadora de la organización benéfica Action On Addiction.

La vida después de Bob

El millón de libras que se calcula que James ganó con la venta de sus libros le permitió comprarse su propia casa, aunque no la compró directamente, sino que se hipotecó. Por fin asentado, conoció a Monika en 2018 y planeaban casarse en 2020. Pero las restricciones por el Covid les obligaron a posponer la ceremonia. Cuando Bob no volvió a casa una noche, la pareja se puso a buscarlo por todas partes. De repente, se enteraron de que, trágicamente, lo habían llevado a un veterinario tras ser atropellado. Cuando James llegó, su amigo más preciado había sido declarado muerto. Según contó James, todavía tenía los ojos abiertos cuando lo recogió del veterinario. Parecía como si Bob hubiese aguantado hasta llegar a casa, que fue cuando cerró los ojos. Nadie sabía con certeza la edad de Bob, porque James lo encontró abandonado, pero probablemente tendría entre 14 y 16 años.

James Bowen junto a la que era su novia, Monika Hertes y sus respectivos gatos (incluido Bob, por supuesto).

James llenó su casa de nuevos animales, como los gatos Bandit y Gizmo, ambos de tres años, y un perro llamado Chewbacca, de dos. Ya tenían otra gata llamada Jinxy, de cinco años, conocida por chocar los cinco como Bob. Pero ni los animales ni su futura esposa fueron suficientes para quitarle el profundo dolor y vacío que sentía: James Bowen no paró de llorar de dolor y tristeza durante meses y al final eligió llenar ese vacío con la heroína que años antes había estado a punto de matarle.

James Bowen y su lucha contra la droga (de nuevo)

Finalmente, a finales de 2022, decidió dejar las drogas. El plan era ir a un centro de rehabilitación en Tailandia, pero cuando llegó a dicho país recibió la devastadora noticia de que la financiación de su rehabilitación había fracasado. Se quedó tirado en un país extranjero, sin dinero y sin forma de volver a Londres.

James Bowen y Bob

Según cuenta en su perfil de Facebook, pasó su primera noche en la calle, desesperado y solo. Pero a la mañana siguiente supo que no podía rendirse. Había ido hasta Tailandia para desintoxicarse y estaba decidido a encontrar la manera de conseguirlo.

Recordó las enseñanzas del budismo que había estudiado durante años y sabía que los monjes del templo local podían orientarle. Se dirigió hacia allí, nervioso e inseguro de lo que le esperaba. Los monjes le recibieron con los brazos abiertos e inmediatamente sintió una sensación de calma. Escucharon su historia y le ofrecieron un lugar donde pasar la noche. Les agradeció su amabilidad y su voluntad de ayudarle.

En los días siguientes, habló con los monjes y aprendió más sobre su sabiduría. Le enseñaron a meditar y le orientaron sobre cómo superar su adicción. Además, le ayudaron a superar el doloroso síndrome de abstinencia y le dieron la fuerza y el valor necesarios para seguir adelante.

La cuarta noche supo que tenía que hacer algo para agradecer a los monjes su amabilidad. Se quitó los anillos de boda, las únicas posesiones que le quedaban, y se los dio a los monjes como símbolo de su gratitud. Sabía que dejaba atrás su antigua vida y empezaba de nuevo.

Con la ayuda de los monjes, pudo encontrar un nuevo camino. Siguió buscando su orientación y apoyo, y al final James empezó a enviar mensajes a todos sus conocidos para poder volver a su tierra.

Sorprendentemente, la primera persona que respondió a su llamada de Whatsapp fue el actor Luke Treadaway, que interpretó a James en las dos películas de Un gato callejero llamado Bob. Este actor le proporcionó el dinero que James necesitaba comprar un vuelo de vuelta a casa.

pelicula bob el gato

¿Qué ocurrió cuando James Bowen volvió a Londres?

Por desgracia, la sobriedad no bastó para salvarle. Vayamos tiempo atrás, cuando James y Bob tenían un agente, un contable y un publicista. Pues bien, entre todos, se llevaban casi todo el dinero, aunque James y Bob hubiesen ganado un millón de libras a lo largo de 12 años. Su coguionista, Gary Jenkins, también recibió la mitad de las ventas de los libros, de los que se vendieron nueve millones en todo el mundo. James solo se llevó 250.000 libras por sus ventas, y otras 60.000 libras por los derechos cinematográficos, que utilizó como depósito para su casa. Todo eso se esfumó y no quedó nada.

Tras la subida del coste de la vivienda (las cuotas de su hipoteca se dispararon en mil libras más al mes) y la caída de sus ingresos, su prestamista hipotecario le dijo que tenía que vender su casa o embargarla tras la presentación de una orden de desahucio. Fue entonces cuando James tuvo que deshacerse de su casa. Después de eso, algunas personas se ofrecieron para ayudarle a guardar en un almacén sus pertenencias más preciadas, pero, en lugar de eso, le lanzaron un despiadado ataque en un domicilio cercano y le robaron lo que consideraba de más valor, incluyendo la estatuilla de recuerdo de Bob y sus cenizas, por las cuales piden un rescate de 2000 libras. La policía dice que no puede hacer nada por él ya que no pueden simplemente entrar en la casa de una persona basándose en la palabra de James Bowen y conseguir lo que reclama de vuelta. Aunque todo esto se está investigando y esperamos que pronto se haga justicia.

James Bowen y la estatua de Bob el gato
James Bowen junto a la estatua de Bob.

Por suerte, James consiguió escapar de las personas que lo atacaron y llamó a la policía. Le llevaron al hospital con el cráneo fracturado y la cara destrozada. James, solo con la compañía de su perro, se fue a vivir a Dalston, en el norte de la ciudad. No puede volver al sur de Londres, donde vivía, porque allí está la gente que le hizo daño. Le amenazaron con matar a su perro Chewbacca (o Chewbie) si no accedía a sus peticiones. James eligió Dalston en parte para estar cerca del recuerdo de Bob. Recordemos que en el cercano Islington Green hay una estatua de bronce a tamaño natural de Bob encaramado a una pila de libros, junto a un banco del parque que James consiguió colocar allí en forma de memorial gracias al éxito de una campaña de crowfunding que lanzó en 2020. A James, que está separado de sus padres, le gusta ir allí para sentirse cerca de su viejo amigo. Pero como no tiene parientes ni una dirección reciente en el municipio, pasarán cinco meses antes de que pueda entrar en la lista de viviendas, a pesar de ser una persona vulnerable a la que diagnosticaron depresión maníaca en su juventud.

Estatua de bob el gato

¿Cómo vive James Bowen en 2024?

James Bowen ha dormido a la intemperie desde noviembre de 2023. Cuando llovía, tenía que dormir en el umbral de una puerta viendo correr el agua, con su perro Chewbie acurrucado para entrar en calor. Para escapar del frío, durmió durante un tiempo en un cuarto de calderas en desuso en la base de un bloque de pisos de protección oficial, pero tuvo que salir de allí y, según dice, no sabe si cada noche se acostará en el sofá de un amigo o en el banco de un parque. Se ha presentado en la oficina de empleo para intentar encontrar trabajo, pero su único ingreso ahora es una ayuda para la autonomía personal de 300 libras al mes por un problema de cadera de larga duración. Cuando pueda comprarse una guitarra, espera volver a tocar en la calle.

Según cuenta, solo tiene la ropa que lleva puesta, su teléfono, su perro y su mochila con el saco de dormir dentro. Lo ha perdido todo. Actualmente está durmiendo en el sofá de una casa y solo le cobran 10 libras al día. Por ello, pide ayuda a sus fans, mediante donativos a través de Paypal y también realizando directos en su cuenta de Facebook, leyendo fragmentos de sus libros sobre Bob.

James Bowen en la actualidad
James Bowen en una foto actual junto a Chewbie.

El Paypal de James Bowen para realizar donativos es JamesBowen1503@gmail.com

Insiste en que no tiene intención de volver a consumir drogas. Para él, ahora su única esperanza es su shih tzu de tres años, Chewbacca, que le socorre igual que lo hacía Bob. Para él su perro ha sido un gran consuelo. Le protege mientras duerme. La razón por la que se desintoxicó la primera vez fue estar con Bob. Cuando perdió su casa, James tuvo que buscar un hogar para sus otros gatos, Bandit, Gizmo y Jinxy. Su plan es encontrar una residencia permanente y volver a hacer campaña a favor de los sintecho.

Conclusiones y reflexiones

Como ya ves, nunca podemos dar por hecho de que una historia tendrá final feliz, tal y como muchísima gente y fans piensan o pensaron. Todos nos quedamos con la imagen perfecta de James Bowen, Bob, la novia de James y su gata o incluso de un poco tiempo después, al fallecer Bob. Pero la vida te da muchos reveses, te pone a prueba constantemente y perder a un ser tan querido y especial como lo era Bob, es duro, durísimo, nadie se puede imaginar lo que debe ser que del día a la noche ya no lo tengas a tu lado. Encima, si tu vida no ha sido un camino de rosas, la vuelta a la realidad puede ser muchísimo más dura y cruel. Y más aún si en el pasado tenías un problema con las drogas, porque estas te llaman y te convencen de que la única salida es volver a consumir. Y no, es una escapatoria equivocada, errónea y nefasta.

Desde aquí le enviamos muchísimos ánimos a James y a Chewbie y esperamos que todo se arregle próximamente y que, en un futuro, tengamos otro libro, contándonos las nuevas aventuras, porque con todo lo que ha ocurrido en su vida, hay material para escribir otro libro: La vida después de Bob. Ahí lo dejo. Seguro que a Bob le gustaría mucho que James lo escribiese y le contase que gracias a él y a Chewbie, al final, muy al final, hay esperanzas. Bob no hubiese querido que renunciase al privilegio que es vivir, por mucho que la vida, la sociedad, la política y las leyes sean injustas y nos hagan la vida imposible.

Un día Bob le enseñó a James que su lugar no era vivir en las calles, sino en los grandes medios, rodeado de gente que los quería. Y es ahí donde debe estar, con Chewbie y con los próximos perros o gatos u otros animales que estén por venir. Necesitamos más historias de gente como James Bowen y Bob, porque es lo que nos hace más humanos. ¿Y eso por qué? Porque nos emociona, nos inspira y nos hace tenerle un poquito más de fe a esta vida que a veces parece que no nos quiere. Pero, tal y como ocurrió con Bob, siempre hay que confiar que ahí al otro lado o cerca de nosotros, hay alguien que confía en nosotros y desea que las cosas nos vayan bien. Porque nos lo merecemos.

Todos tenemos algo que aportar al mundo, solo hay que creérselo.

Fuentes: The Sun, Perfil de Facebook de James Bowen, The independent, DailyMail.

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